Ayer reportaron que un vuelo de Santa Bárbara que venía desde Miami hacia Caracas fue cancelado. Mientras los pasajeros esperaban por ser reubicados en otro vuelo, a una venezolana no se le ocurrió mejor cosa que dibujar sobre su maleta plastificada una bomba que decía: «Santa Bárbara ¡Puff!». Al entregar su maleta en el counter de Santa Bárbara, los empleados comprensiblemente se preocuparon y mandaron a desalojar todo el pasillo, vino la policía, perros y cámaras de televisión causando un desastre en el aeropuerto. La familia estuvo detenida por averiguaciones.
La gente bruta es como para pegarle un lepe. Esa niña está condenada a que le manden al temido cuartico de la aduana cada vez que pise los Estados Unidos, si es que en algún momento la dejan entrar. Alguien me contó una vez que cada vez que viaja, debe pasar por ese cuarto porque a los 18 años a su amigo acompañante no se le ocurrió mejor cosa que decirle a la aeromoza que la revisaran porque tenía una bomba dentro del maletín. Obviamente no tenía nada pero fue un chiste del cual se tiene que arrepentir de por vida.
Todo trámite de seguridad es engorroso. Por ejemplo, ir a la Embajada de los Estados Unidos es un calvario. Tienes que dejar el celular, y no puedes traer ni ligas. Tener un yesquero en el bolsillo es considerado casi que un acto de terrorismo. Pero es mejor pasar inadvertido, cumplir con lo que te mandan a hacer antes de cometer tal brutalidad como dártelas de chistoso en una embajada, aeropuerto o avión. Suficiente con salir fuera del país para desestrersarse de los errores de otros compatriotas para que venga uno a ser el payaso.-
















